El silbato ha sonado, las luces se han encendido y el Tren de la Navidad ha hecho su parada más especial en nuestro colegio. ¡Y qué viaje tan increíble hemos compartido!
Todavía con la emoción a flor de piel, queremos echar la vista atrás y recordar los momentos que han hecho de este festival una experiencia inolvidable. El colegio se ha llenado de risas, aplausos, algunos «nervios bonitos» antes de salir al escenario y, sobre todo, una ilusión compartida que se sentía en cada rincón.
Un viaje compartido entre familia y colegio
En el Colegio Amor de Dios, sabemos que los mejores viajes no se hacen en solitario. Este festival ha sido el ejemplo perfecto de nuestra filosofía: cuando familia y colegio caminamos juntos, los momentos se vuelven mágicos.
Ver las caras de orgullo de los padres, los abuelos emocionados y a nuestros alumnos dando lo mejor de sí mismos nos recuerda que formamos un equipo imparable.
«Lo que hemos vivido durante estos días nos confirma una gran verdad: juntos (familia-colegio) somos capaces de hacer magia.»
Nuestra gratitud más sincera ❤️
No queremos que este tren siga su camino sin antes hacer una parada obligatoria en el agradecimiento. Gracias de todo corazón a todas las familias por:
- Vuestra confianza: Por dejarnos formar parte de la vida de vuestros hijos.
- Vuestro apoyo: En cada ensayo, en cada disfraz y en cada detalle.
- Vuestro acompañamiento constante: Por estar siempre ahí, sumando y haciendo que nuestra comunidad educativa sea cada día más fuerte.
El motor de nuestro colegio: La ilusión
Cada actuación, cada canción y cada sonrisa sobre el escenario ha sido un regalo. Este Tren de la Navidad nos deja el corazón lleno de energía para despedir el año y recibir el próximo con la misma alegría.
Gracias por ayudarnos a que este viaje sea, un año más, el más bonito del mundo.